Puntos clave
- Una encuesta de JL Partners (2 223 británicos, submuestra de 1 031 musulmanes británicos, 2-13 de marzo de 2026) mide las actitudes ante los ataques estadounidense-israelíes contra Irán, desencadenados el 28 de febrero de 2026.
- La nota registra, entre los musulmanes británicos y el gran público, diferencias de favorabilidad neta de 64 puntos sobre Irán (+22 frente a -42), 54 puntos sobre Rusia (+2 frente a -52) y 44 puntos sobre China (+22 frente a -22).
- La diferencia trasciende la división doctrinal: el 84 % de los musulmanes británicos son suníes, pero su simpatía por el Irán chií supera la que sienten por la Arabia Saudí suní. El autor invoca el concepto de Ummah y un antiamericanismo estructural.
- La fractura va acompañada de una diversificación de las fuentes de información (Al Jazeera, TikTok, Instagram, WhatsApp, podcasts) que sitúa a los jóvenes musulmanes británicos en un ecosistema mediático distinto, planteando un desafío de cohesión social en una Gran Bretaña donde lo local se vuelve « glocal ».
1. Presentación del documento y del editor
- Naturaleza del documento. « Research Note », formato breve de Policy Exchange (10 páginas), destinado a difundir rápidamente datos de encuesta comentados sobre una actualidad candente. No es un informe académico, sino una nota de análisis político.
- Autor. Dr Rakib Ehsan, Senior Fellow en Policy Exchange, investigador británico de origen bangladesí musulmán, especialista en inmigración, integración e identidad. Autor de varias notas de Policy Exchange sobre los censos y el asilo.
- Editor. Policy Exchange, think tank británico fundado en 2002, con sede en Londres, registrado como « educational charity » (n.º 1096300) y que se presenta como « independent, non-partisan ». Consejo de administración presidido, entre otros, por Alexander Downer y que incluye a Andrew Roberts y Simon Wolfson.
- Contexto de publicación. Ataques sorpresa estadounidense-israelíes contra la República Islámica de Irán lanzados el 28 de febrero de 2026, que mataron al Guía Supremo Ali Khamenei. Réplica iraní con drones y misiles contra Israel, bases estadounidenses y los Emiratos Árabes Unidos. Una base de la RAF (Akrotiri, Chipre) fue atacada. El Reino Unido no está implicado militarmente de manera directa.
- Objeto declarado. Documentar, mediante encuesta, las actitudes diferenciadas de los musulmanes británicos y del gran público británico ante el conflicto iraní y el orden internacional, y examinar sus implicaciones para la cohesión social en el Reino Unido.
2. Metodología
- Instituto de sondeo. JL Partners, miembro del British Polling Council (BPC), organismo que certifica la transparencia metodológica de las encuestas en el Reino Unido.
- Muestras. Muestra nacional representativa de 2 223 adultos británicos + submuestra dirigida de 1 031 musulmanes británicos.
- Modo de reclutamiento. Panel en línea.
- Ponderaciones. Muestra nacional: género, edad, región, nivel educativo, etnicidad, nivel de atención política, voto en las legislativas de 2024. Muestra musulmana: género, edad, región, nivel educativo, etnicidad.
- Trabajo de campo. Del 2 al 13 de marzo de 2026, es decir, de 2 a 13 días después del inicio de los ataques estadounidense-israelíes.
- Márgenes de error. +/- 2,1 puntos para los resultados nacionales, +/- 3,1 puntos para los resultados sobre la submuestra musulmana.
- Tipo de análisis. Análisis descriptivo (tablas de frecuencias, comparaciones de medias entre la muestra general y la submuestra musulmana).
3. Tesis central
Los musulmanes británicos forman un subconjunto geopolíticamente distinto del resto de la población británica: no solo más hostiles a Estados Unidos y a Israel - lo que podría atribuirse a la situación en Gaza - sino también netamente más favorables a las potencias llamadas « revisionistas » que buscan cuestionar la hegemonía estadounidense, a saber, Irán, Rusia y China. Esta divergencia alcanza, en ciertos ítems, hasta 64 puntos de diferencia en favorabilidad neta y excede el solo marco del conflicto iraní.
Según el autor, esta configuración no se explica por la división doctrinal interna del islam: el 84 % de los musulmanes británicos son suníes (dato IIFL 2024) y, sin embargo, apoyan más al Irán chií que a la Arabia Saudí suní. El autor invoca tres mecanismos explicativos convergentes: (i) el sentimiento de pertenencia a la Ummah - comunidad islámica global que trasciende las fronteras nacionales y etnorraciales -, (ii) un antiamericanismo estructural compartido con los regímenes hostiles a Occidente, (iii) herencias culturales y diaspóricas (el primer origen nacional de los musulmanes británicos es Pakistán, que mantiene una « asociación estratégica de cooperación en toda circunstancia » con China; en Rusia, el islam es una de las religiones tradicionales reconocidas y subvencionadas).
A esta divergencia de opinión se añade una divergencia en el ecosistema mediático: los musulmanes británicos, más jóvenes que la media (edad mediana de 27 años frente a 40 años en la población general de Inglaterra y Gales según el censo de 2021), se informan prioritariamente a través de Al Jazeera, TikTok, Instagram, WhatsApp y podcasts/YouTubers. Este doble desacoplamiento - cognitivo y mediático - constituye, según el autor, un desafío mayor de cohesión social en una Gran Bretaña donde los conflictos internacionales se traducen de inmediato en tensiones comunitarias locales (lógica « glocal »).
4. Arquitectura argumentativa
La nota despliega seis demostraciones articuladas: la demostración 1 establece el marco nacional británico general; las demostraciones 2 y 3 miden la diferencia entre los musulmanes británicos y el gran público sobre el conflicto y luego sobre las actitudes hacia los Estados; la demostración 4 aborda la paradoja doctrinal suní/chií; la demostración 5 documenta la divergencia de las fuentes de información; la demostración 6 articula la dimensión propiamente local (cohesión social) con la dimensión internacional (lógica « glocal »). Cada demostración se restituye a continuación según la tríada Lo que se demuestra - A partir de qué datos - Interpretación, a fin de distinguir el contenido probatorio de los datos movilizados de la lectura que propone el autor.
4.1. El gran público británico rechaza la implicación militar
Lo que se demuestra. Que la posición mayoritaria en el Reino Unido ante los ataques estadounidense-israelíes contra Irán es la neutralidad, seguida de un apoyo estrictamente diplomático - nunca militar.
A partir de qué datos. El 48 % de los británicos se opone a que el Reino Unido participe en los ataques; solo el 18 % los apoya. La posición más popular es la neutralidad (29 %), seguida del « apoyo diplomático únicamente » (22 %). Cerca del 80 % considera que los precios de la energía y del combustible van a subir; casi la mitad se declara « muy preocupada » por el impacto del conflicto en el coste de la vida. El conflicto sigue un curso intenso en la opinión (el 62 % del gran público declara seguir los acontecimientos de cerca - tasa excepcionalmente elevada para un tema de política exterior sin implicación militar directa).
Interpretación. El autor presenta este estado de la opinión como el trasfondo general a la luz del cual se medirá luego la posición de los musulmanes británicos. Insiste en el grado de atención pública ante un tema de política exterior sin implicación militar directa del Reino Unido, y en la irrupción del coste de la vida como determinante central de la oposición a una implicación militar británica.
4.2. Los musulmanes británicos evalúan los ataques de manera diferente
Lo que se demuestra. Que la lectura de los hechos mismos difiere entre las dos poblaciones: no solo la opinión sobre la acción militar, sino también la percepción de la amenaza iraní previa y la atribución de los motivos.
A partir de qué datos. Antes de los ataques, el 14 % del gran público consideraba que Irán no representaba una amenaza significativa; esa proporción se eleva al 45 % entre los musulmanes británicos. Sobre la motivación supuesta de los ataques, el 40 % de los musulmanes británicos (frente al 15 % del gran público) cita la toma de control de los hidrocarburos. Y el 50 % de los musulmanes británicos juzga los ataques « definitively wrong » (categóricamente injustificados), frente al 17 % del gran público. Sobre el asesinato del Guía Supremo Ali Khamenei, el gran público está dividido mientras que los musulmanes británicos lo juzgan masivamente injustificado.
Interpretación. El autor concluye que hay una « profound divergence » - una divergencia profunda - en la manera en que los acontecimientos y su desarrollo son interpretados por las dos poblaciones. La diferencia, según él, recae simultáneamente sobre la evaluación moral de la acción militar, sobre la percepción previa de la amenaza iraní y sobre la atribución de las motivaciones - situando los musulmanes británicos, netamente más a menudo que el gran público, la toma de control de los hidrocarburos como motivo primero de los ataques.
4.3. Las actitudes hacia los Estados divergen radicalmente
Lo que se demuestra. Que la divergencia no se limita al conflicto iraní: se extiende a la percepción estructural del conjunto de las grandes potencias y de las potencias regionales, dibujando dos cartografías geopolíticas opuestas.
A partir de qué datos. El informe presenta las favorabilidades netas (favorable menos desfavorable) en puntos.
| Estado | Gran público | Musulmanes británicos |
|---|---|---|
| Reino Unido | +33 | +25 |
| Estados Unidos | -16 | -41 |
| Israel | -22 | -52 |
| Irán | -42 | +22 |
| Arabia Saudí | -9 | +11 |
| Rusia | -52 | +2 |
| China | -22 | +22 |
Fuente: JL Partners para Policy Exchange, marzo de 2026 (Tabla 1, p. 6).
Interpretación. El autor lee estas diferencias como coherentes entre sí, estructuradas por un antiamericanismo general que desborda el solo conflicto iraní. Se destacan tres puntos: la diferencia sobre Irán (64 puntos) excede la que separa habitualmente a los jóvenes de 18-24 años del resto de la población, lo que lleva al autor a descartar la hipótesis de un simple efecto « generacional »; Rusia y China - generalmente repulsivas para la opinión británica - obtienen una favorabilidad neta positiva entre los musulmanes británicos; la Arabia Saudí obtiene una favorabilidad superior en el gran público que en la población musulmana británica, lo que sirve al autor para descartar una lectura puramente confesional de la simpatía proiraní.
4.4. La división suní/chií no basta
Lo que se demuestra. Que la simpatía de los musulmanes británicos por la República Islámica de Irán - régimen calificado por el autor de « dictadura militar-teocrática chií » - no puede explicarse por una lógica de solidaridad confesional, puesto que la gran mayoría de los musulmanes británicos son suníes.
A partir de qué datos. Según el informe del Institute for the Impact of Faith in Life (IIFL) de marzo de 2024, el 84 % de los musulmanes británicos son suníes (todas las sensibilidades confundidas: no confesionales, deobandis, barelvíes, salafistas, etc.); los chiíes representan del 7 al 8 % de la población musulmana británica. Ahora bien, los musulmanes británicos son más favorables al Irán chií (+22) que a la Arabia Saudí suní (+11).
Interpretación. El autor concluye que la consideración geopolítica prevalece sobre el « tribalismo confesional » (denominational tribalism) entre los musulmanes británicos. Para dar cuenta de la simpatía proiraní, convoca un haz de hipótesis convergentes - desilusión ante la voluntad anterior de la Arabia Saudí de normalizar sus relaciones con Israel, apego al concepto de Ummah, antiamericanismo estructurante - que, según sugiere, se articulan (« a mixture of geopolitical, religious, and cultural considerations »).
4.5. Un ecosistema mediático distinto
Lo que se demuestra. Que los musulmanes británicos se informan por canales significativamente diferentes de los del gran público y que esa diversificación está correlacionada con su juventud demográfica.
A partir de qué datos. El 81 % de los musulmanes británicos sigue el conflicto iraní de cerca, frente al 62 % del gran público. Sobre las fuentes utilizadas: Al Jazeera 22 % entre los musulmanes británicos frente al 3 % en el gran público; TikTok 27 % frente al 11 %; Instagram 26 % frente al 10 %; WhatsApp 14 % frente al 5 %; podcasts y comentaristas de YouTube 9 % frente al 3 %. La BBC sigue siendo la primera fuente de las dos poblaciones (56 % entre los musulmanes británicos, 61 % en el gran público). El censo de 2021 acredita la juventud demográfica del subgrupo: edad mediana de 27 años para los musulmanes frente a 40 años para el conjunto de Inglaterra y Gales; el 84,5 % de los musulmanes tienen menos de 50 años frente al 62 % de la población general.
| Fuente de información | Gran público | Musulmanes británicos |
|---|---|---|
| BBC News | 61 % | 56 % |
| ITV News | 29 % | 22 % |
| Sky News | 24 % | 35 % |
| Channel 4 News | 11 % | 15 % |
| Al Jazeera | 3 % | 22 % |
| 15 % | 20 % | |
| 10 % | 26 % | |
| TikTok | 11 % | 27 % |
| 5 % | 14 % | |
| Podcasts y comentaristas de YouTube | 3 % | 9 % |
Fuente: JL Partners para Policy Exchange, marzo de 2026 (Tabla 2, p. 8).
Interpretación. El autor interpreta la diversificación de las fuentes como correlacionada con el perfil demográfico relativamente joven de la población musulmana británica. Ve en ello la emergencia de una « generación políticamente comprometida y tecnológicamente competente » (highly politically-engaged and technologically-able) de musulmanes británicos bien educados que se extienden más allá de las fuentes de información tradicionales y establecidas. Evoca, entre los vectores de circulación de la información, el papel de los podcasts y los YouTubers comentaristas (« podcast bros ») y el de los grupos de WhatsApp familiares.
4.6. La lógica « glocal » y el desafío de cohesión social
Lo que se demuestra. Que los conflictos geopolíticos de dimensión religioso-política se desbordan de inmediato sobre las relaciones comunitarias locales en Gran Bretaña, y que ese « desbordamiento » es ahora perceptible incluso en la opinión del gran público.
A partir de qué datos. Dos británicos de cada cinco consideran que el conflicto iraní ya ha deteriorado las relaciones étnicas y religiosas en el Reino Unido (11 % « mucho peores » + 29 % « algo peores » en el gran público; 16 % + 21 % entre los musulmanes británicos). El autor sitúa esta dinámica tras el 7 de octubre de 2023: hundimiento del voto musulmán al Labour en favor de los Verdes o de candidatos independientes que articulan agravios domésticos (servicios públicos, vivienda) y posiciones de política exterior (Palestina, Cachemira), como ilustró la elección parcial de febrero de 2026 en la circunscripción de Gorton and Denton (Gran Mánchester).
| Respuesta | Gran público | Musulmanes británicos |
|---|---|---|
| Mucho peores | 11 % | 16 % |
| Algo peores | 29 % | 21 % |
| Sin diferencia | 28 % | 31 % |
| Algo mejores | 8 % | 12 % |
| Mucho mejores | 3 % | 6 % |
| No sabe | 22 % | 15 % |
Fuente: JL Partners para Policy Exchange, marzo de 2026 (p. 10; la fuente numera esta tabla como « Table 2 », lo cual es un error - se trata de la tercera tabla del informe).
Interpretación. El autor articula la sociología de la opinión con un análisis político: sitúa la dinámica de degradación percibida tras el 7 de octubre de 2023 y le añade una vertiente electoral - erosión del voto musulmán al Labour, ascenso de los Verdes y de los independientes musulmanes que articulan agravios domésticos (servicios públicos, vivienda) y posiciones sobre Gaza y Cachemira. La dimensión « glocal » es así, en su texto, no una hipótesis teórica sino una realidad electoral documentable. Concluye que los responsables políticos, funcionarios y actores de terreno se enfrentan al desafío serio de construir una sociedad más cohesiva y resiliente en un entorno geopolítico volátil e incierto.
5. Conclusión del autor
- Una lectura diferenciada del conflicto y del orden internacional. Los musulmanes británicos interpretan tanto el conflicto iraní como, más ampliamente, las relaciones internacionales según un esquema que los separa del gran público británico: más hostiles a Estados Unidos y a Israel, más favorables a Irán.
- Una menor hostilidad hacia las potencias llamadas « revisionistas ». La simpatía por Rusia y China - leídas por el autor como potencias que buscan relegar « el poder hegemónico estadounidense al olvido de la historia » - es netamente más fuerte que en el gran público, y participa de un antiamericanismo general que desborda el solo conflicto iraní.
- Una « separación » sobre la geopolítica occidental. El autor concluye explícitamente que existe una « separation of sorts » entre los musulmanes británicos y el gran público en la lectura de los asuntos occidentales.
- Un ecosistema mediático distinto, correlacionado con la juventud. La población musulmana, más joven, moviliza más los canales no tradicionales en línea (Al Jazeera, redes sociales, podcasts/YouTubers) que las fuentes « legacy » británicas.
- Unas relaciones comunitarias vueltas « glocales ». La cohesión social en el Reino Unido está ahora moldeada por los acontecimientos internacionales de dimensión religioso-política, dinámica que se manifestó tras el 7 de octubre de 2023; dos británicos de cada cinco consideran que las relaciones étnicas y religiosas ya se han deteriorado a causa del conflicto iraní.
- Un desafío de cohesión para los responsables políticos británicos. El autor concluye sobre el desafío que se plantea a los responsables políticos, funcionarios y actores de terreno: construir una sociedad cohesiva y resiliente en un entorno geopolítico volátil e incierto.
Dr Florence Bergeaud-Blackler
Antropóloga, Investigadora del CNRS (HDR)
Presidenta-fundadora del CERIF - Centre Européen de Recherche et d'Information sur le Frérisme
cerif.eu
Comentario del CERIF
Aporte. La nota cuantifica, a partir de la encuesta de JL Partners de marzo de 2026, la diferencia de actitudes entre los musulmanes británicos y el gran público británico sobre el conflicto iraní y, más ampliamente, sobre las relaciones internacionales. Medida simultáneamente sobre siete Estados (Reino Unido, Estados Unidos, Israel, Irán, Arabia Saudí, Rusia, China), esta diferencia presenta una coherencia interna y se observa más allá de la división doctrinal suní/chií, aun cuando la gran mayoría de los musulmanes británicos es suní.
Límites. El análisis sigue siendo descriptivo: sin análisis multivariante, no se mide el peso respectivo de los factores (edad, generación migratoria, práctica religiosa, sensibilidades político-religiosas internas del islam británico, clase social). El concepto de Ummah se moviliza como variable explicativa pero no se operacionaliza en el cuestionario; el papel de los prescriptores religiosos digitales en el corazón del ecosistema mediático de la Tabla 2 sigue sin documentarse; y el perímetro sigue siendo estrictamente británico, sin comparación histórica ni europea.
Por qué leerlo. A 64 puntos de diferencia sobre Irán, 54 sobre Rusia, 44 sobre China, los musulmanes británicos y el resto de la población británica no tienen la misma lectura del mundo. La nota documenta esa diferencia y la muestra como estructural - no como el efecto del solo conflicto en curso. Más allá del caso británico, plantea en términos empíricos una cuestión que atraviesa las sociedades europeas: cómo unas pertenencias religiosas y diaspóricas moldean las opiniones públicas nacionales.